Por Beatriz Acevedo
https://www.instagram.com/consentidoverde/
En contexto.
El 2026 nos sorprendió con un arranque peculiar por decir lo menos, la activación de una alerta sísmica apenas iniciaba el segundo día del año, el impacto del escenario de intervención en Venezuela, que ha polarizado aún más el entorno político en América Latina, las posibles consecuencias del retiro de los EEUU de varios organismos internacionales sobre la base de una política nacionalista a merced del resto del mundo, la continuidad de los conflictos bélicos, la deforestación en espacios vitales para la conservación de la biodiversidad, la persecución a lxs defensores de DDHH y ambientales, que sumados a muchos otros problemas socioambientales que se vienen arrastrando desde décadas, nos avisan que el 2026, cual película de suspenso, nos mantendrá atadxs al acontecer noticioso y con una permanente expectativa.
Cambiar del 2025 al 2026, más allá del significado que hace referencia al inicio de un nuevo ciclo, nos lleva de la mano a seguir desde la sociedad civil atentxs y partícipes en todo momento, por el bienestar colectivo y comunitario, aquel que sea capaz de superar nuestros intereses individuales y que vigile las acciones empresariales y extractivistas.
Es precisamente por esos intereses empresariales que resulta oportuno prestar atención a qué va a ocurrir en México con la aplicación de la Ley General de Economía Circular, aprobada los días 9 y 10 de diciembre de 2025, en las cámaras de diputados y senadores, respectivamente.
Aquí la minuta correspondiente al Proyecto de Decreto:
https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/iniclave/66/CD-LXVI-II-1P-085/01_minuta_085_09dic25.pdf

Las siempre claras señales mediante casualidades en esta iniciativa.
Al recibir la gentil invitación de la organización Entorno a ti, para acudir a la Conferencia Nacional de Ambientalismo en la Cámara de Diputados, la agenda de aquel martes 9 de diciembre del 2025 se nos llenó al tope.
Para la misma fecha éramos parte del webinar organizado por nuestra coalición México Resiliente con objeto de exponer en voz de grandes especialistas el documento de “Análisis y recomendaciones para la implementación de la NDC 3.0 de México”, mismo que se encuentra disponible para su consulta en: https://bit.ly/4rLX3US

La agenda socioambiental del día era por demás compleja. Allí estábamos atendiendo de manera simultánea el webinar de México Resiliente, al tiempo que escuchábamos las intervenciones de los panelistas en la Cámara de Diputados, que dicho sea de paso arrancaron con la intervención de la Dra. Alicia Bárcena, titular de la SEMARNAT.
Es así como la casualidad nos llevó a estar en un salón de eventos, al lado de quienes ese mismo día votarían a favor de la citada Ley General de Economía Circular.
Mientras todo esto ocurría, afuera y sobre la banqueta frente al congreso de San Lázaro, el activismo de Greenpeace México llamaba la atención a propios y extraños acerca de los riesgos que identificaron en esta ley, algo que pudimos apreciar ya luego en sus posteos vía RRSS y que nos fue imposible acompañar debido a la muy apretada agenda.

https://www.instagram.com/p/DSDdrkdE8ZX/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==
Por esto y más, sobraban las razones para compartir lo que fuimos descubriendo acerca de la ley, que en definitiva es y será un tema más del que hablar en este 2026.
La revisión, la documentación y los puntos de vista opuestos.
Al redactar estas líneas nos topamos con la ironía de que quizá por presión mediática, el tema de la aprobación de la prohibición de los vapeadores, que también tuvo lugar ese día en la Cámara de Diputados, acaparó mucho más los reflectores de los medios de comunicación y por eso es muy superior el número de notas publicadas, que aquellas que se refieren a la Ley General de Economía Circular.
En ese marco, la revisión y documentación nos llevó a la publicación de Guillermo Vázquez Handall en Forbes, misma con la que nos permitimos construir una tabla comparativa, para tener un perfil general de la ley mediante el señalamiento de los pros y los contras (ver referencias).

Seguidamente y aprovechando al máximo el abanico de contactos por estar siempre atentxs a la temática socioambiental, tuvimos la posibilidad de entrevistar a:
- Ornela Garelli, directora de Campañas en Greenpeace México,
- José Manuel Arias Rodríguez, biólogo y representante de la sociedad civil radicado en Tabasco,
- Joaquín Zebadúa Alva, diputado federal militante de la fracción parlamentaria de MORENA y miembro de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados.
El diputado Zebadúa fue justamente el anfitrión principal de la Conferencia Nacional de Ambientalismo a la que asistimos en la Cámara de Diputados. Al final de la misma y ya en el tiempo de las conclusiones, se nos informó acerca de la aprobación de la citada ley, que para lxs legisladorxs se considera un logro.
Con este nutrido collage de interacciones dedicaremos las siguientes líneas a conocer los distintos puntos de vista en torno a la citada ley, buscando detectar coincidencias si las hubiera, pero esencialmente identificar, cuál es el camino que deberá recorrer esta ley aprobada de manera unánime, ya que su aplicación no será un reto menor en este 2026.
Una interesante plática con Ornela Garelli, directora de Campañas de Greenpeace México.
La conversación con Garelli inició con el recordatorio de que Greenpeace México ha trabajado desde hace varios años en estos temas, más específicamente desde su campaña “Océanos sin plásticos” que tiene como finalidad combatir este tipo de contaminación mediante el impulso de una ley antiplásticos.
Entrando en materia, Garelli expresó el anhelo de que en la citada ley se establezca “la responsabilidad extendida del productor y la prohibición de los plásticos de un solo uso que generan esta contaminación”.
Cabe señalar que entre los años 2021 y 2022 Greenpeace México ya se mantenía siempre atento a las iniciativas de ley discutidas y en el caso especial de la ley aprobada en 2025, aseguró que “esta ley es diferente porque viene desde el ejecutivo federal, la trabajó la SEMARNAT junto con el sector privado” un fuerte señalamiento denunciado abiertamente por Greenpeace México.
Seguidamente en nuestra conversación expresó también su desencanto al mencionar que no fueron incluidos en las discusiones de ley y con esto último nos recuerdó la importancia del Acuerdo de Escazú, que en sus palabras puntualizó que “se debe permitir a la sociedad civil una real participación en estos procesos de creación legislativa”.
Valorando y agradeciendo toda la información compartida por Garelli, lo que en definitiva saltó más a nuestra vista fue la problemática de la termo valorización de los residuos, tema en el cual nos comentó que “se puede hacer a partir de diversas tecnologías, pero lo que busca básicamente es a través del poder calorífico que tienen los residuos, generar energía”. Sobre este particular denunció que “lo han pintado desde la industria como una alternativa sustentable, pero lo cierto es que no lo es”, señaló.
Mencionó además que, si la termo valoración se hace con plásticos “el 99% de los plásticos están hechos a partir de combustibles fósiles, por lo que al entrar en estos procesos que nosotros también le decimos incineración porque al final, los estás quemando, estás generando emisiones de gases de efecto invernadero, que agravan la crisis climática”, una verdadera nada despreciable conclusión de Garelli.
La voz de la sociedad civil a través del Biól. José Manuel Arias Rodríguez.
Radicado en Tabasco, el especialista ambiental José Manuel Arias platicó con nuestra iniciativa exponiendo un planteamiento en líneas generales muy similar al de Greenpeace México.
Inició su plática afirmando que “esta nueva ley no ofrece nada nuevo”. Afirmó que “ampliaron el espectro de materiales a usar para la generación de electricidad, en el caso particular de la termo valorización”.
Refiriéndose a lxs legisladorxs indicó que “ellos señalan que se han basado en algunas leyes internacionales, como por ejemplo la de Francia, pero olvidan que en la de Francia están prohibiendo los plásticos y si bien dicen que hasta el 2040 la totalidad de los plásticos se van de manera gradual, aquí no, ni siquiera se tocan, por lo que no les preocupó dejar de generar residuos, lo que les preocupó es cómo gestionamos los residuos, en una lógica donde seguimos atacando las consecuencias y no las raíces del problema, en un círculo vicioso”.
Explicó además que acerca de la alternativa de desarrollo e instalación de parques ecológicos como el que se pretendía instalar en Hidalgo, donde la población expresó su rechazó en un ejercicio de consulta pública, tales circunstancias únicamente nos conducen a escenarios de ir de un parque a otro, porque conforme se saturen se irán requiriendo más y más parques, reforzando ese círculo vicioso al que había hecho alusión, concluyendo el conjunto de argumentos nada despreciables para cuestionar esta ley.
La visión desde la legislatura en voz del Dip. Joaquín Zebadúa.
Al haber conocido al Dip. Zebadúa era fundamental indagar acerca de cuáles fueron las razones que le llevaron a votar a favor de esta cuestionada ley y así compararlos con los argumentos señalados por lxs especialistas previamente consultados.
Aquí hacemos un paréntesis para indicar algo que consideramos muy válido, mencionar la amable disposición para platicar sobre el tema que mostró el diputado, ayudándonos así a completar el tren de entrevistas para redactar las breves líneas de análisis que aquí exponemos.
Arrancamos la conversación directo al tema consultando al diputado Zebadúa sobre ¿cuáles eran los aspectos positivos identificados en esta ley y que justificaron su voto a favor? Al respecto, respondió: “en cada gran reforma que toca intereses de las grandes empresas, tiene que ser identificado el momento propicio para poder echarla adelante, yo creo que este momento llegó y se avanzó, basado en la discusión tan amplia que se tuvo a lo largo de tanto tiempo”.
Ahondando en sus argumentos comentó: “existe una responsabilidad extendida del productor, que en términos llanos, lo que significa esto, es que una vez que se vayan haciendo los planes de economía circular, que se harán anualmente, se irán integrando nuevos productos y procesos, vamos a poner, por ejemplo, un fabricante de llantas, va a tener la responsabilidad, la Cámara de la Industria Llantera, la asociación que tengan, de hacer inversiones para recuperar todas las llantas desechadas, o la mayor parte de las llantas desechadas en el país, en el territorio nacional, o en el momento que se haga el plan de economía circular que contempla la ley y que tenga que ver, por ejemplo, con los envases de PET, como está la responsabilidad extendida del productor, los productores, la asociación de productores tendrán que hacer una inversión para recuperación de todo esto, más allá de lo que se hace habitualmente. En el caso del PET, por ejemplo, hay un reciclaje que se da porque tiene un cierto valor en el mercado, pero más allá de eso, para llegar en la medida de lo posible, al 90-95% de los materiales reciclados”.
Seguidamente agregó lo que él considera como otro aspecto positivo de la ley “que va a tener incentivos y mecanismos para que se vayan cambiando el uso de los materiales que tengan una corta vida, para tratar de extender su vida lo más que se pueda, que no tengamos estos desechables de que se usan una vez y se tiran”.
Por otra parte, indicó que tuvieron la “oportunidad de escuchar muy ampliamente a la Asociación Nacional de Recicladores de Base, e incluirlos, porque no venían en la versión original, en la primera versión que nos hacen llegar de parte del Ejecutivo, entonces se incluyeron en buena medida en los términos que ellos propusieron”.
Como era de esperarse un punto medular de nuestra conversación era conocer su punto de vista acerca de los cuestionamientos expresados por Greenpeace México y al respecto señaló:
“En el caso de Greenpeace, bienvenida sea su voz al debate, no coincido con su planteamiento”. Sobre el caso de la termo valorización, es algo que está sucediendo en el país, y hay que distinguir claramente lo que incluye la ley, de lo que se hace habitualmente, en el país habitualmente se hace la quema de los tiraderos a cielo abierto, muchas veces no para tener una valorización como tal, sino para disminuir el volumen de estos tiraderos y que tengan posibilidad de seguir siendo utilizados, eso y cualquier quema o termo valorización que pueda hacer a cielo abierto, ya está prohibida por las leyes, por las leyes que tienen que ver con calidad del aire, con el manejo de los sitios de disposición final, y yo creo, infiero por lo que viene en el comunicado de Greenpeace, que es a la que se refiere, de ahí hay una serie de posibles actividades que pueden ser consideradas termo valorizaciones, que son todas realizadas en mecanismos confinados, con emisiones a la atmósfera, y que permiten que se obtenga algún valor en este procesamiento, yo en lo particular no estoy de acuerdo con eso, pero entiendo que es una realidad que está teniendo el país desde hace tiempo, se impulsaron proyectos en su momento, por ejemplo en Saltillo, para tener la generación de gas, a partir de la disposición final, y a partir de eso generar energía, hay dos o tres lugares donde es así, entonces mal haríamos en negar una realidad, sobre todo cuando se hace con estos mecanismos de control salvaguardas, que son el confinamiento y termo valorización como tal, no quema a cielo abierto que está prohibida”.
El balance y las reflexiones finales.
Conociendo ya los puntos de vista de los sectores consultados, saltan a la vista las siguientes reflexiones a tener en cuenta en este 2026:
- México vivirá un proceso de implementación de su NDC 3.0, que define sus contribuciones nacionales determinadas como respuesta al cambio climático. El Plan Nacional de Desarrollo propuesto por la administración federal demostrará en este 2026 si contribuirá o no al alcance de los compromisos de reducción de emisiones de GEI, por lo que la legislación está obligada a impulsar y contribuir con esa disminución de emisiones establecida ante la UNFCCC.
- La responsabilidad compartida y extendida desde los procesos de producción implicará forzosamente una inversión desde el sector privado que con seguridad demandará algunos incentivos que deben ser expuestos a la sociedad civil para transparentar si se conduce o no a un greenwashing, al que no podemos permitirnos ser cómplices.
- El activismo de Greenpeace México nos hace ver como sociedad civil aquellos temas del interés común a todas las formas de vida donde la ciudadanía no puede permanecer en una fase contemplativa sino participativa, por lo que resulta esencial seguir de cerca sus acciones. Aquí sus metas para 2026: https://www.greenpeace.org/mexico/blog/61966/propositos-greenpeace-mexico-2026/
- Si la ley ya fue aprobada con todos los cuestionamientos y argumentos expuestos por lxs activistas y la sociedad civil, el reto en el 2026 será participar activamente en los planes de economía circular, incluyendo a todos los sectores de la sociedad civil y a la academia, ya que la responsabilidad radica en el involucramiento.
- Ante la magnitud de la cantidad de residuos que la sociedad de consumo genera a diario, vamos tarde en el cambio de hábitos personales, colectivos y empresariales. Es necesario el procesamiento adecuado, por lo que disminuir la generación es lo esencial y vital para asegurar nuestra propia supervivencia dado el impacto ambiental de la contaminación por plásticos y otros residuos.
La pregunta entonces que queda en el tintero es ¿realmente aun no entendemos que es mejor no generar algo que después nos cueste procesar? sabiendo además que sus efectos alcanzan a la vida como la conocemos, en el único planeta que está a nuestro alcance habitar.
Permaneceremos atentxs a la redacción y puesta en práctica de esta ley y los planes que de ella se deriven.
Agradecemos a todas las voces partícipes que contribuyeron a estas líneas y queda abierto el espacio para la difusión de lo que siga al respecto.
¡Gracias por leer y resiliente 2026!
Referencias.
https://forbes.com.mx/aprueban-la-ley-general-de-economia-circular-y-esto-es-lo-que-debemos-saber
https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/iniclave/66/CD-LXVI-II-1P-085/01_minuta_085_09dic25.pdf
https://www.instagram.com/p/DSDdrkdE8ZX/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==
Propósitos de Greenpeace México para 2026: defender la Selva Maya, los océanos y la justicia climática


Deja una respuesta